El balón gástrico ingerible es una alternativa médica para el tratamiento del sobrepeso y la obesidad que permite reducir la capacidad del estómago de forma temporal, sin necesidad de cirugía. En el Hospital Recoletas Salud López Cano, este tratamiento se plantea dentro de un programa integral de pérdida de peso en Cádiz, con valoración médica, seguimiento nutricional y acompañamiento profesional durante todo el proceso
Como cualquier tratamiento médico, el balón gástrico ingerible puede producir efectos secundarios, especialmente durante los primeros días. Los más habituales suelen estar relacionados con la adaptación del estómago al dispositivo, como náuseas, molestias abdominales, vómitos puntuales, sensación de pesadez o reflujo. Estos síntomas suelen ser temporales y deben ser controlados por el equipo médico. Mayo Clinic indica que el dolor y las náuseas son frecuentes en los primeros días tras la colocación de un balón intragástrico, aunque normalmente remiten en poco tiempo.
Los primeros días son clave para la adaptación al balón. Por eso, el tratamiento debe incluir indicaciones médicas claras, pautas de hidratación, alimentación progresiva y medicación si el especialista la considera necesaria. El seguimiento profesional permite controlar mejor los síntomas, resolver dudas y acompañar al paciente en el inicio del programa.
Una de las principales diferencias del balón gástrico ingerible es que no necesita una endoscopia para su retirada habitual. Pasado el tiempo previsto de permanencia, el dispositivo se vacía de forma natural y se elimina a través del aparato digestivo. Este proceso debe estar contemplado dentro del seguimiento médico del programa y explicado previamente al paciente .